sábado, 14 de octubre de 2017

Secretos Imperfectos.

Hjorth, M.; Rosenfeld, H. (2016, 2010 de la original) Secretos Imperfectos, Planeta.


Sebastian Bergman es un tipo despreciable. Engreído, cínico, desagradable, sin el menor atisbo (aparente) de humanidad  ni de civismo. Pero es el mejor psicólogo criminal de toda Suecia.

Sebastian viaja a la ciudad de Västeras a liquidar un asunto personal: su madre, con la que apenas se hablaba desde hace años, ha fallecido. Pero lo que iba a ser un desagradable trámite se convierte en algo que, después de años de desidia y de desinterés por todo, despierta su instinto policial, y algún que otro sentimiento que guardaba arrinconado en su memoria, desde que una terrible desgracia lo arrojara al abismo. Encuentra al antiguo equipo de la policía con el que trabajó hace años, y con el que salió también tarifando. El equipo está desarrollando una complicada investigación: el asesinato de un adolescente. Algo que, siendo un suceso lúgubre, no tendría mucho más de especial si no fuera por que el cadáver apareció cosido a puñaladas, y con el corazón arrancado.

Sebastian acepta el reto de volver a integrarse en el grupo de policía y colaborar en la resolución del caso, poniendo a prueba en más de una ocasión la paciencia de sus antiguos y nuevos compañeros.

Sebastian, desde su personal modo de ver los acontecimientos, demostrará que nada es lo que parece, porque el caso está rebosante de secretos... imperfectos.

Novela negra sueca en estado puro, en el que el lector se irá poco a poco sumiendo en una maraña de descubrimientos, pistas falsas, y hechos inesperados; aderezado todo ello con historias paralelas relacionadas con la vida privada de los personajes. Un relato que no defraudará a los amantes del género.

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lunes, 21 de agosto de 2017

La sed.

Nesbo, J. (2017) La Sed, Penguin Random House Grupo Editorial.


¡Maldito Nesbo y maldito Harry Hole! Lo volvieron hacer. Creí que no podrían volver a engancharme, después de 10 relatos al borde del abismo. Pues lo han vuelto a hacer.

Y es que Nesbo no somete solo a su querido personaje, el ex-comisario Harry Hole, a todo tipo de retorcidos y sórdidos enigmas policíacos. No solo disfruta torturándolo en cuerpo y alma, sin descanso, hasta la propia extenuación. No solo se niega a concederle un minuto de tranquilidad, una tregua en que sus demonios interiores dejen de corroer sus entrañas. No. Es que a lo largo de esta serie ha creado a un universo singular de personajes en torno a Hole. Personajes que comparten sus propias grandezas y miserias con nosotros sin el menor reparo.

Nesbo es capaz de crear en cada pieza de Hole una atmósfera asfixiante que deja al lector con el corazón en un puño. Es capaz de proporcionar mil motivos para que el pulso de sus pobres seguidores se nos desboque sin compasión. No vamos a ganar suficiente para trankimazines.

Y así, tras unos años de silencio (aunque en la versión española de la serie no haya sido así, debido al retraso en la publicación), el ahora profesor de la Academia de Policía de Oslo, Harry Hole, felizmente casado y llevando un modo de vida que él mismo, en el fondo, teme que tenga fecha de caducidad, ha de volver a actuar. Sabiendo que eso puede, a su vez, volver a llevarle al infierno. Pero es que hay un tipo en Oslo que parece estar retándole. El único enemigo al que, en su carrera como el mejor policía especializado en asesinos en serie, no pudo atrapar jamás. Y ahora, a ese psicópata extremadamente inteligente, le ha entrado... sed.

No os diré mucho más de lo que ya he opinado en otras ocasiones con respecto a los relatos protagonizados por Harry Hole. Simplemente que en ciertos momentos de las historias paras de leer, alzas la cabeza, miras al vacío e imaginas a su creador, Jo Nesbo, con una sonrisa casi irritante y ojos algo entornados, desafiantes. Porque en verdad, hay momentos en los que sientes que juega contigo, y no sabes si tirar el libro por la ventana o seguir leyendo con avidez. Y suele pasar lo segundo.

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domingo, 25 de junio de 2017

Policía.

Nesbo, J. (2016, 2013 de la original) Policía, Penguin Random House Grupo Editorial.


Nesbo es el úico escritor capaz de enviar a su personaje fetiche al infierno (literalmente), resucitarlo, y conseguir que los ávidos lectores nos traguemos la frivolidad sin protestar.

Dicho esto, decir que esta entrega protagonizada por el (ex)comisario Harry Hole se desarrolla de nuevo en su ciudad, Oslo. Un redimido Hole, tras los traumáticos sucesos acontecidos en la anterior entrega, Fantasma, vive retirado de la acción, ejerciendo como profesor de la escuela de policía. Ha conseguido una vida más o menos estable al lado de su amada Rakel, y con el hijo de ésta, Oleg, su querido Oleg.

Mientras, un nuevo psicópata anda suelto por las calles de Oslo. Un misterioso personaje caracterizado por asesinar brutalmente, precisamente, a policías. En concreto, policías que guardan relación con una serie de antiguos casos. La situación llega hasta un punto en el que las autoridades viven en jaque ante su impotencia y la opinión pública, lo que hará que se recurra a un pequeño grupo de investigación cuyos componentes tienen un nexo en común: antiguos colaboradores del "desaparecido" Hole.

Pero este grupo de investigación deberá pagar un alto precio por sus pesquisas: uno de sus componentes es asesinado por el "carnicero de policías". Este suceso hará que Harry Hole se replantee la situación y decida intervenir, aun a sabiendas que su vuelta a la acción puede hacer peligrar su relación con Rakel.

Una novela en la que un Harry Hole con mayor entereza frente a sus demonios internos, vuelve por sus fueros.Una historia que transcurre como solo Nesbo sabe hacerla transcurrir: acción y tensión in crescendo, giros inesperados, pasajes que juegan con la credulidad del inocente lector, callejones sin salida y puertas que quedan abiertas a futuras historias.

Cómo no voy a recomendar esta historia. Por cierto, de nuevo final inesperado y que no deja indiferente.

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sábado, 22 de abril de 2017

Mi hermano persigue dinosaurios.

Mazzariol, G. (2017, 2016 de la original) Mi hermano persigue dinosaurios, Nube de Tinta.


Esta historia no es una novela; sino que es una autobiografía, la del autor, Giacomo Mazzariol, centrada en la relación que mantiene con su hermano menor, Gio.

Gio es una persona especial, distinta: tiene un cromosoma de más, es decir, tiene síndrome de Down. Por ello, Gio tiene un modo diferente de afrontar la vida.

A lo largo de las páginas, Giacomo muestra cómo se va transformando la relación que mantiene con Gio: desde la expectación y sorpresa de su nacimiento, pasando por el sentimiento de decepción y vergüenza, hasta la fase final de redescubrimiento, aceptación y admiración.

El lenguaje de la narración es muy sencillo, en primera persona, simple, directo, a modo de diario o, mejor, anecdotario. No existe una trama o hilo argumental, sino que la historia se desarrolla como una sucesión de "momentos clave".

Quizá el valor puramente literario del libro no sea excesivo. Pero eso no es óbice para que el texto derroche otras características muy relevantes. Porque la historia de la relación de Giacomo y Gio es un canto al amor y a la empatía. Al valor de las pequeñas cosas. A la aceptación de las diferencias. Al optimismo. A la ternura.

No creo hacer "spoiler" si digo que la moraleja de la historia es demoledora: Giacomo descubre que su hermano Gio, el del síndrome de Down, el que se ensimisma y apasiona con sus dinosaurios de juguete, el que lee y relee una vez sus mismos cuentos, el que abraza a todo el que lo necesita y busca soluciones a veces demasiado directas a ciertos dilemas, y no sabe esconder sus sentimientos y desborda alegría y se siente afortunado por tener la vida que lleva; Gio, digo, no tiene límites ni discapacidades mentales; simplemente concibe de otro modo la realidad: es distinto. Y lo diferente a lo convencional no tiene por qué ser algo malo necesariamente; sino que supone una oportunidad para aprender a mirar el mundo desde otra perspectiva. Sobre todo, cuando el amor y la ternura se superponen a cualquier dificultad.

El libro es un mensaje repleto de esperanza y positividad que, de hecho, trasciende a la propia historia concreta de la relación entre un chaval y su hermano con síndrome de Down. Es el triunfo de la tolerancia y el amor sobre el miedo a lo diferente.

Lo mejor, sin duda, es que, además, podemos conocer "en vivo" tanto a Giacomo como a Gio, a partir de un vídeo que, en su día, arrasó en youtube, y cuyo enlace acompaño. Enhorabuena a ambos, a estos dos auténticos "cracks".


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viernes, 3 de marzo de 2017

El Laberinto de los Espíritus.

Ruiz Zafón, C. (2016) El Laberinto de los Espíritus, Planeta.



Hace un par de días finalicé la lectura de "El Laberinto de los Espíritus", cuarta y última entrega de la tetralogía de "El Cementerio de los Libros Olvidados".

Un tomo de unas 925 páginas que, a pesar de su extensión, se hace, en general, ameno. A ello contribuyen las pinceladas de "thriller" con las que Ruiz Zafón ha cimentado la novela, a partir de uno de los personajes centrales de la historia, Alicia Gris, una especie de detective "especial" con un espíritu oscuro y contradictorio; pero a la vez un alma valiente, sagaz, y con unas incontenibles ganas de buscar la verdad y la libertad, pese a quien pese.

Como digo, ese tinte de thriller, con un misterio por aclarar, pistas y peligros constantes, dota a la obra de un toque que provoca auténtica adicción. Eso sin desprenderse de la atmósfera gótica y en algunos momentos tenebrosa que ha caracterizado a toda la tetralogía, propia de cualquiera de los mejores escritores del romanticismo.

Por lo demás, este punto y final cierra el círculo que comenzó con la mítica "Sombra del Viento", atando cabos y estableciendo las conexiones entre los hechos y los personajes que han ido desfilando en cada uno de los anteriores tomos. Destacar, como no, al genial "Fermín Romero de Torres", en mi opinión una auténtica joya, con su lenguaje enrevesado y metafórico, culto y a la vez cañí, tan singular. Y a la familia Sempere y su librería, con un Daniel que ha pasado de ser el niño que descubría la magia de los libros en  la primera novela, para convertirse en este final de trayecto en un padre de familia que busca la dolorosa e inquietante verdad de sus orígenes.

Y como siempre, ese otro personaje mudo y omnipresente, el verdadero protagonista de la saga. Ese palacio escondido en la penumbra del laberíntico barrio antiguo de Barcelona donde descansan todos los libros malditos del mundo: El Cementerio de Los Libros Olvidados, donde se dilucida la relación mística, sobrenatural, entre la familia de los Sempere y la Literatura.

Tras leer el final de la historia uno se queda con una sensación extraña, como de no tener claro qué parte de la historia ha sido real, y qué parte ha sido fruto de la imaginación de un escritor, quedando los límites entre realidad y ficción realmente difusos, una sensación que tan solo tuve anteriormente con la lectura de "Niebla", de Unamuno. Es la magia y el misterio de los libros, su gloria y su condena.

En definitiva, este libro creo que es un best seller. Pero no solo un "best seller", o no en mal sentido de la palabra. Es la conclusión de un largo recorrido por un camino umbrío de realidad y ficción, un sendero verdaderamente fascinante. Aconsejo su lectura, eso sí, siempre que se hayan leído previamente las tres entregas anteriores.

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lunes, 12 de diciembre de 2016

La última palabra.

Kureishi, H. (2014) La última palabra, Anagrama.



Acabo de terminar "La última palabra", obra del escritor londinense de origen (paterno) pakistaní Hanif Kureishi. Una novela entretenida, que no consigo clasificar con facilidad, y que me ha dejado algo desconcertado, lo que es de agradecer.

Kureishi cuenta la historia de dos escritores que establecen un duelo dialéctico lleno de sarcasmo y cinismo. Uno de ellos, Harry, es un joven escritor que necesita dar un impulso a su carrera o dejar definitivamente que se consuma en la mediocridad. Mamoon, un consagrado escritor entrado en años, de origen indio, que lleva ya cierto tiempo sin producir nada destacable, y vive de su gloria pasada. Ambos tienen un problema en común: necesitan dinero. Por ello, a través de la mediación de un excéntrico editor, llegan a un acuerdo: Harry escribirá la biografía de Mamoon. El primero será reconocido por su magnífico trabajo, el segundo volverá a estar en el candelero después de tantos años.

Harry se traslada a la mansión donde vive Mamoon con su peculiar esposa, Liana, en plena campiña inglesa. Y comienza su calvario: el viejo Mamoon, ese genio de las letras, es un tipo insoportable, caprichoso, egoísta, arrogante, vehemente, gruñón, escéptico, quizá mentiroso, con un pasado turbio en el que tubo dos amores pasados que acabaron en muerte y en desdén, respectivamente.

A Harry le cuesta encontrar la metodología para extraer información de un Mamoon receloso de escarbar en las partes más oscuras de su pasado. Ha de utilizar para ello ciertas artimañas no muy ortodoxas: seducir a Julia, la joven hija de la sirvienta de toda la vida de Mamoon, o incluso persuadir a su propia novia formal, Alice, para que seduzca, a su vez, a Mamoon, y le sonsaque los retazos más escondidos de su vida.

Quizá, lo que Harry saque al final en claro es que el gran Mamoon no es más que un tipo vulgar y corriente, en el último tramo de su vida, con sus debilidades y sus errores como cualquier hijo de vecino. Y tal vez también concluya que él mismo no es mucho mejor...

Lo que más me ha gustado de la novela es la mordacidad de los diálogos, esos combates de esgrima dialéctico a veces realmente sublimes, con ese toque de ironía y flema tan británico. Y esa sensación amarga de que, pese a lo que pueda parecer, la vida es una red de relaciones de intereses particulares y contrapuestos, que puede llevar a cada uno a encontrarse cara a cara con sus mayores miserias.

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jueves, 1 de diciembre de 2016

El Misterio de la Cripta Embrujada.

Mendoza, E. (1978) El Misterio de la Cripta embrujada, Seix Barral.



Hoy, a pocos minutos de la conclusión del día en el que se ha anunciado que Eduardo Mendoza ha ganado el Premio Cervantes, no podía dejar de rendirle tributo con una de mis reseñas. No, no es sobre su obra más conocida y Universal, La verdad sobre el caso Savolta (1975, Premio de la Crítica); sino sobre El misterio de la cripta embrujada, primer contacto que tuve con la obra de este autor hace muchísimos años, cuando yo era un adolescente, en los movidos años 80.

El misterio de la cripta embrujada es una novela que no deja indiferente: o entusiasma, o se odia. Me atrevo a decir que es de un género inclasificable, tocando la novela negra pero también la sátira social. En ella, Mendoza concibió a un peculiar personaje, entre detective y loco, que le ha acompañado en algunas creaciones posteriores (en este blog ya comenté una de ellas: El enredo de la bolsa y la vida, de 2012.) Y que, por cierto, carece de nombre.

La sinopsis es la siguiente: el comisario Flores es un inspector de la Brigada de Investigación Criminal que, ante el caso de la desaparición de una niña de un colegio internado de madres lazaristas, decide buscar ayuda en un antiguo criminal que permanece internado en un manicomio. Su propuesta es sencilla: la resolución del caso a cambio de conseguir el alta del manicomio. Tras salir del manicomio, el antiguo criminal pasará, en el seno de la investigación, por todo tipo de percances y peripecias, de los que saldrá más o menos airoso mediante su peculiar modo de encarar los asuntos difíciles. Hasta que se da de bruces con una trama en la que cierta gente pudiente está envuelta en un oscuro tema.

Novela corta, que mezcla situaciones imposibles con diálogos demenciales, en una suerte de sarcasmo que refleja, a pesar de lo inverosímil del relato, una fina ironía que cala en las sombras de la realidad social de la Barcelona de esos años. Simplemente por leer el modo pedante del investigador accidental, merece la pena leer esta narración. Aunque uno no se entere de mucho...

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