sábado, 22 de abril de 2017

Mi hermano persigue dinosaurios.

Mazzariol, G. (2017, 2016 de la original) Mi hermano persigue dinosaurios, Nube de Tinta.


Esta historia no es una novela; sino que es una autobiografía, la del autor, Giacomo Mazzariol, centrada en la relación que mantiene con su hermano menor, Gio.

Gio es una persona especial, distinta: tiene un cromosoma de más, es decir, tiene síndrome de Down. Por ello, Gio tiene un modo diferente de afrontar la vida.

A lo largo de las páginas, Giacomo muestra cómo se va transformando la relación que mantiene con Gio: desde la expectación y sorpresa de su nacimiento, pasando por el sentimiento de decepción y vergüenza, hasta la fase final de redescubrimiento, aceptación y admiración.

El lenguaje de la narración es muy sencillo, en primera persona, simple, directo, a modo de diario o, mejor, anecdotario. No existe una trama o hilo argumental, sino que la historia se desarrolla como una sucesión de "momentos clave".

Quizá el valor puramente literario del libro no sea excesivo. Pero eso no es óbice para que el texto derroche otras características muy relevantes. Porque la historia de la relación de Giacomo y Gio es un canto al amor y a la empatía. Al valor de las pequeñas cosas. A la aceptación de las diferencias. Al optimismo. A la ternura.

No creo hacer "spoiler" si digo que la moraleja de la historia es demoledora: Giacomo descubre que su hermano Gio, el del síndrome de Down, el que se ensimisma y apasiona con sus dinosaurios de juguete, el que lee y relee una vez sus mismos cuentos, el que abraza a todo el que lo necesita y busca soluciones a veces demasiado directas a ciertos dilemas, y no sabe esconder sus sentimientos y desborda alegría y se siente afortunado por tener la vida que lleva; Gio, digo, no tiene límites ni discapacidades mentales; simplemente concibe de otro modo la realidad: es distinto. Y lo diferente a lo convencional no tiene por qué ser algo malo necesariamente; sino que supone una oportunidad para aprender a mirar el mundo desde otra perspectiva. Sobre todo, cuando el amor y la ternura se superponen a cualquier dificultad.

El libro es un mensaje repleto de esperanza y positividad que, de hecho, trasciende a la propia historia concreta de la relación entre un chaval y su hermano con síndrome de Down. Es el triunfo de la tolerancia y el amor sobre el miedo a lo diferente.

Lo mejor, sin duda, es que, además, podemos conocer "en vivo" tanto a Giacomo como a Gio, a partir de un vídeo que, en su día, arrasó en youtube, y cuyo enlace acompaño. Enhorabuena a ambos, a estos dos auténticos "cracks".


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viernes, 3 de marzo de 2017

El Laberinto de los Espíritus.

Ruiz Zafón, C. (2016) El Laberinto de los Espíritus, Planeta.



Hace un par de días finalicé la lectura de "El Laberinto de los Espíritus", cuarta y última entrega de la tetralogía de "El Cementerio de los Libros Olvidados".

Un tomo de unas 925 páginas que, a pesar de su extensión, se hace, en general, ameno. A ello contribuyen las pinceladas de "thriller" con las que Ruiz Zafón ha cimentado la novela, a partir de uno de los personajes centrales de la historia, Alicia Gris, una especie de detective "especial" con un espíritu oscuro y contradictorio; pero a la vez un alma valiente, sagaz, y con unas incontenibles ganas de buscar la verdad y la libertad, pese a quien pese.

Como digo, ese tinte de thriller, con un misterio por aclarar, pistas y peligros constantes, dota a la obra de un toque que provoca auténtica adicción. Eso sin desprenderse de la atmósfera gótica y en algunos momentos tenebrosa que ha caracterizado a toda la tetralogía, propia de cualquiera de los mejores escritores del romanticismo.

Por lo demás, este punto y final cierra el círculo que comenzó con la mítica "Sombra del Viento", atando cabos y estableciendo las conexiones entre los hechos y los personajes que han ido desfilando en cada uno de los anteriores tomos. Destacar, como no, al genial "Fermín Romero de Torres", en mi opinión una auténtica joya, con su lenguaje enrevesado y metafórico, culto y a la vez cañí, tan singular. Y a la familia Sempere y su librería, con un Daniel que ha pasado de ser el niño que descubría la magia de los libros en  la primera novela, para convertirse en este final de trayecto en un padre de familia que busca la dolorosa e inquietante verdad de sus orígenes.

Y como siempre, ese otro personaje mudo y omnipresente, el verdadero protagonista de la saga. Ese palacio escondido en la penumbra del laberíntico barrio antiguo de Barcelona donde descansan todos los libros malditos del mundo: El Cementerio de Los Libros Olvidados, donde se dilucida la relación mística, sobrenatural, entre la familia de los Sempere y la Literatura.

Tras leer el final de la historia uno se queda con una sensación extraña, como de no tener claro qué parte de la historia ha sido real, y qué parte ha sido fruto de la imaginación de un escritor, quedando los límites entre realidad y ficción realmente difusos, una sensación que tan solo tuve anteriormente con la lectura de "Niebla", de Unamuno. Es la magia y el misterio de los libros, su gloria y su condena.

En definitiva, este libro creo que es un best seller. Pero no solo un "best seller", o no en mal sentido de la palabra. Es la conclusión de un largo recorrido por un camino umbrío de realidad y ficción, un sendero verdaderamente fascinante. Aconsejo su lectura, eso sí, siempre que se hayan leído previamente las tres entregas anteriores.

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lunes, 12 de diciembre de 2016

La última palabra.

Kureishi, H. (2014) La última palabra, Anagrama.



Acabo de terminar "La última palabra", obra del escritor londinense de origen (paterno) pakistaní Hanif Kureishi. Una novela entretenida, que no consigo clasificar con facilidad, y que me ha dejado algo desconcertado, lo que es de agradecer.

Kureishi cuenta la historia de dos escritores que establecen un duelo dialéctico lleno de sarcasmo y cinismo. Uno de ellos, Harry, es un joven escritor que necesita dar un impulso a su carrera o dejar definitivamente que se consuma en la mediocridad. Mamoon, un consagrado escritor entrado en años, de origen indio, que lleva ya cierto tiempo sin producir nada destacable, y vive de su gloria pasada. Ambos tienen un problema en común: necesitan dinero. Por ello, a través de la mediación de un excéntrico editor, llegan a un acuerdo: Harry escribirá la biografía de Mamoon. El primero será reconocido por su magnífico trabajo, el segundo volverá a estar en el candelero después de tantos años.

Harry se traslada a la mansión donde vive Mamoon con su peculiar esposa, Liana, en plena campiña inglesa. Y comienza su calvario: el viejo Mamoon, ese genio de las letras, es un tipo insoportable, caprichoso, egoísta, arrogante, vehemente, gruñón, escéptico, quizá mentiroso, con un pasado turbio en el que tubo dos amores pasados que acabaron en muerte y en desdén, respectivamente.

A Harry le cuesta encontrar la metodología para extraer información de un Mamoon receloso de escarbar en las partes más oscuras de su pasado. Ha de utilizar para ello ciertas artimañas no muy ortodoxas: seducir a Julia, la joven hija de la sirvienta de toda la vida de Mamoon, o incluso persuadir a su propia novia formal, Alice, para que seduzca, a su vez, a Mamoon, y le sonsaque los retazos más escondidos de su vida.

Quizá, lo que Harry saque al final en claro es que el gran Mamoon no es más que un tipo vulgar y corriente, en el último tramo de su vida, con sus debilidades y sus errores como cualquier hijo de vecino. Y tal vez también concluya que él mismo no es mucho mejor...

Lo que más me ha gustado de la novela es la mordacidad de los diálogos, esos combates de esgrima dialéctico a veces realmente sublimes, con ese toque de ironía y flema tan británico. Y esa sensación amarga de que, pese a lo que pueda parecer, la vida es una red de relaciones de intereses particulares y contrapuestos, que puede llevar a cada uno a encontrarse cara a cara con sus mayores miserias.

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jueves, 1 de diciembre de 2016

El Misterio de la Cripta Embrujada.

Mendoza, E. (1978) El Misterio de la Cripta embrujada, Seix Barral.



Hoy, a pocos minutos de la conclusión del día en el que se ha anunciado que Eduardo Mendoza ha ganado el Premio Cervantes, no podía dejar de rendirle tributo con una de mis reseñas. No, no es sobre su obra más conocida y Universal, La verdad sobre el caso Savolta (1975, Premio de la Crítica); sino sobre El misterio de la cripta embrujada, primer contacto que tuve con la obra de este autor hace muchísimos años, cuando yo era un adolescente, en los movidos años 80.

El misterio de la cripta embrujada es una novela que no deja indiferente: o entusiasma, o se odia. Me atrevo a decir que es de un género inclasificable, tocando la novela negra pero también la sátira social. En ella, Mendoza concibió a un peculiar personaje, entre detective y loco, que le ha acompañado en algunas creaciones posteriores (en este blog ya comenté una de ellas: El enredo de la bolsa y la vida, de 2012.) Y que, por cierto, carece de nombre.

La sinopsis es la siguiente: el comisario Flores es un inspector de la Brigada de Investigación Criminal que, ante el caso de la desaparición de una niña de un colegio internado de madres lazaristas, decide buscar ayuda en un antiguo criminal que permanece internado en un manicomio. Su propuesta es sencilla: la resolución del caso a cambio de conseguir el alta del manicomio. Tras salir del manicomio, el antiguo criminal pasará, en el seno de la investigación, por todo tipo de percances y peripecias, de los que saldrá más o menos airoso mediante su peculiar modo de encarar los asuntos difíciles. Hasta que se da de bruces con una trama en la que cierta gente pudiente está envuelta en un oscuro tema.

Novela corta, que mezcla situaciones imposibles con diálogos demenciales, en una suerte de sarcasmo que refleja, a pesar de lo inverosímil del relato, una fina ironía que cala en las sombras de la realidad social de la Barcelona de esos años. Simplemente por leer el modo pedante del investigador accidental, merece la pena leer esta narración. Aunque uno no se entere de mucho...

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domingo, 30 de octubre de 2016

Fantasma.

Nesbo, Jo (2015, 2011 de la original) Fantasma, Penguin Random House Grupo Editorial.


Novena entrega de la saga protagonizada por Harry Hole. En esta ocasión, tras unos años viviendo en Hong Kong, lejos de su antigua vida como policía, apartado de su pasado y de sus fantasmas, Harry vuelve Oslo. La razón: Oleg, el hijo de su gran amor (imposible), al que también quiso como a su propio hijo, ha sido detenido acusado de asesinato.


Al intentar demostrar la inocencia de Oleg, Harry se verá inmerso en una de las más sórdidas caras ocultas de Oslo: el tráfico de drogas, la guerra entre bandas de narcotraficantes, la corrupción política y policial, la tragedia del drogadicto... Y, en medio de todo, su reencuentro con su antiguo amor, y la efímera esperanza de recuperar el tiempo perdido.


Gran historia, con pocas sutilezas, en la que encontramos un Harry Hole al que las cicatrices acumuladas en el trascurso de una vida al límite le van pasando factura. Pero Hole es Hole.


Sin pretender hacer spoiler, diré que el desenlace de este magnífico episodio no dejará indiferente a nadie. Por lo demás, creo que junto a El Muñeco de Nieve, es uno de las mejores novelas de esta serie. La recomiendo 100% a los seguidores del personaje de Nesbo.
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jueves, 11 de agosto de 2016

Cicatriz.

Gómez-Jurado, J. (2015) Cicatriz, Ediciones B.


"Hola. ¿De dónde eres?"
 
Anoche terminé este thriller. Me leí las últimas 180 páginas sin poder pestañear. Con eso lo digo todo.

Gran novela para los amantes del género, ambientada perfectamente en el Chicago de hoy; si bien hay diversos flashbacks que nos trasladan a lugares tan varipintos como la Ucrania del Este sometida a Rusia o el Afganistán de la ocupación soviética.

Simon es un pobre hombre. Un "pringado", el empollón de la clase que nunca consiguió ser popular y, en cambio, siempre fue despreciado y ridiculizado por todos. Un tipo acostumbrado a perder. Lleva una vida anodina, siempre al borde de la banca rota, viendo los días pasar delante del ordenador donde pica código sin parar, o frente a la televisión, o devorando comida basura mientras comprueba como su cuerpo va acumulando grasa y dejadez.

Pero Simon, aun sin ser consciente de ello, guarda algunos ases en la manga. El principal, un algoritmo informático al que ha dedicado media vida (o más), LISA. Un programa que es un diamante en bruto pero que tiene un pequeño problema: no hay quien financie su desarrollo, ya que nadie en la industria se fía de un "pringado" desastroso y con fobia social. Además, cuenta con un amigo incondicional, su único amigo, Tom, un abogado de tercera categoría, el único que confía en su talento y que le ayuda a buscar mecenas, aunque con bastante poco éxito. Y su tercera carta, Arthur, su hermano mayor, en el que vierte toda la ternura que le rebosa porque es especial: posee síndrome de Dawn, por lo que siempre será un niño. Arthur, a decir verdad, es el único motor de la triste vida de Simon.

Además, Simon guarda un tremendo secreto en su pasado del que intenta inútilmente escapar.

Un buen día la suerte, el destino, o la casualidad, llama a la desvencijada puerta de Simon. Un magnate del negocio informático, por fin, le ofrece un pacto (con el diablo) que, a pesar de todos los riesgos, le puede sacar de la ruina en la que se ha convertido su existencia. Empujado por Tom, por primera vez se la juega y accede a suscribirlo.

Pero cuando la vida del bueno de Simon comienza a vislumbrar una leve oportunidad de cambiar, su sentimiento de soledad le lleva a cometer una serie de errores en cadena. Errores fatales. El primero, conocer através de una web de contactos para solteros desesperados a Irina. La chica ucraniana de la cicatriz en la mejilla.

Sí, quizá fue el mayor error de su vida. O no.

Historia trepidante, muy amena en su lectura, quizá con algún requiebro argumental que yo, humildemente, hubiera trazado de otro modo; pero, en conjunto, muy adictiva y bien escrita, en un lenguaje actual y con ágiles recursos. La recomiendo, eso sí, advirtiendo que hay pasajes con un nivel de violencia bastante contundente. Es lo que tiene la mafia rusa...

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miércoles, 20 de julio de 2016

Somos una familia.

Bartolomei, F. (2015, 2013 de la original) Somos una familia, Tusquets.



Almerico es un niño de cuatro años muy particular. Tiene una inteligencia descomunal, es lo que siempre se ha llamado un "superdotado". Y desde muy temprano, a los cuatro o cinco años, es muy consciente de que es un genio, y de que ello le tiene que servir para lograr dos propósitos: arreglar el Mundo y, más importante, encontrar la casa perfecta para su familia. Familia, la Santamaría, que tampoco es convencional: un padre conductor de autobús, fan incondicional de Elvis, y aspirante a comandante de nave interestelar; una madre tierna que encuentra en su forma de hacer roscón de chocolate la vía para ganar unas liras extras; y una hermana mayor, Vittoria, que paulatinamente cambiará su odio hacia su singular hermano por amor. La familia es feliz en ese mundo ficticio que ha creado para soportar del mejor modo posible la realidad: son tan pobres que apenas tienen dinero para habitar una vivienda digna.

Almerico, Al, irá creciendo, y con los años también crecerá su determinación por lograr un verdadero hogar, una casa perfecta para los Santamaría. Y así, aprovechando una "luna de miel" demasiado tiempo postpuesta por sus padres, y que se prolongará en exceso, pasará a la acción. A partir del viejo almacén que han adoptado como hogar, trazará su idea de crear un Principado, el "Principado de los Santamaría", con una Constitución muy diferente a la de la República Italiana, y un objetivo: lograr que los ciudadanos se sientan en él orgullosos y felices.

Pero hay cosas que ni un genio como Al puede controlar.

Gran novela, original, empapada de ese humor italiano que funde el existencialismo más duro, reflejado en la clase social media-baja, con esa áurea metafísica que encuentra destellos de belleza en lo más vulgar de la vida. Mordaz comedia en un marco dramático de pobreza; o drama salpicado de hilarante ironía. Aconsejo esta historia tanto para quien quiera leer algo distinto, o para quien busque algo que se lea con facilidad y se haga  adictivamente ameno; como para quien busque una reflexión a pie de calle sobre el sentido de nuestras vidas.

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